lunes, 22 de septiembre de 2008

Primer día en Bal Mandir


Hemos llegado a Katmandú. Creo que por hoy, es suficiente con que os cuente, querid@s míos, que no he llorado. Por ahora... no puedo explicaros con palabras lo que he sentido hoy.
La ciudad: ruidos, olores, caos. Es maravilloso.
El orfanato me ha impresionado, y sólo a lo largo de hoy hemos recabado un montón de información. Las personas que habían estado antes, saben en realidad un montón de cosas del funcionamiento del centro, de los recursos comunitarios, y de las historias personales de los niños y niñas.
No he hecho muchas fotos por el momento. Me he concentrado muchísimo para mantener la boca cerrada del asombro. No me ha llegado el tiempo para mirar a todas partes, para escuchar, para tocar. Pero me ha podido el cansancio, y nos retiramos.
Este fin de semana, parece que iremos a conocer un poco más la ciudad en plan de turisteo. Alguno incluso nos propone ir de trekking a hacernos algún 5000. Se columpian mazo. Aún no les ha dado tiempo a saber lo vacaburra que soy yo...
Estoy bien. Tengo la impresión de que como viva todo el mes con la misma intensidad emocional que hoy, vais a verme un poco distinta a mi vuelta. Con alguna arruguilla más, seguro.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Ay..dios ..cuidate mucho..no hagas el cafre...tomatelo con calma..mira y aprende mucho!!
Un besiño

Anónimo dijo...

ti non me andes por ahi bebendo auga do grifo qur como te ponhas mala do ventre e te haia que ir buscar hasta Nepal, menudo lio.

Anónimo dijo...

Ola raiña!!
Aproveita a experiencia a fondo e xa iremos léndote...
Biquiños!!

Iria

Oriol Cintas dijo...

Estoy deseando que sigas contando lo que vas haciendo y por lo tanto que sigas haciéndolo ¡Adelante con el proyecto y con blog!

SALUDOS(¡!)
Oriol