En ese mismo mercado había trileros. Es fantástico, porque aquí son muy aficionados a los juegos en la calle, con tableros, o improvisando una partida de ping-pong o, como en este caso, apostando al dado más alto. Se reúnen un montón de hombres, y mejor aún, ahora de noche, iluminados por velas, que se colocan encima del tapete que está en la calle.
Me ha gustado mucho el sitio en que hemos estado hoy, porque si es verdad que está muy cerca de la zona turística, allí parecían más tiendas para los lugareños (guiño a mis compis antropólogos). Así que acabamos en una tienda de recambios eléctricos, comprando 12 metros de manguera rígida.
Luego Pradeep nos llevó a tomar algo a un bareto...al que le agradeceré infinito que nos guiase, porque es la típica tasca nepalí (si esto no puede ser una contradicción...hasta ahora creía de lo de las tascas era typical spanish) donde, que sepáis, que a pesar de haber pedido una Everest (la marca de cerveza local) nos pusieron una San Miguel... En todo caso es un bareto cerca de la Facultad de Bellas Artes en la que estudia, y me gustó mucho estar allí.
Mi pie está estupendo y se está portando bien (sin molestias a pesar de la caminata de hoy).
Y ya voy pensando que sólo me queda una semana de estar en Katmandú...
2 comentarios:
Espero que nos traigas su versión del cuento de los tres cerditos, o que al menos te aprendieses algún cuento o juego tradicional.
Dejo de leerte por unos dias, con pena. Mañana me marcho unos dias a Madrid y me resisto a llevar el portátil.(Aunque según avanza el día mas difícil veo el dejarlo)
Se te ve muy bien en la foto.
Mil bicos, guapa. Nos vemos a la vuelta.
f.
¡joé, qué morro, no hay como visitar una ciudad con un amigo que vive en ella! Leyéndote me inunda una ligera desilusión de la versión light que uno tiene de los lugares que visita como un turista "paletabis", aunque vaya por libre. ¡Hale,corre,míralo todo, todo, todo, que en breve se acabó lo que se daba! Por cierto...¿Quién tiene que hacer la pancarta?
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