jueves, 16 de octubre de 2008

Comida

Ayer Bhupendra, un nepalí muy majete, nos invitó a comer en su casa. Me apetece contaros algo de este buen hombre: moreno como un tizón, con un bigotillo y le falta un diente. Así que resulta muy cómico cuando se ríe, y lo hace muy a menudo. Pues este señor, es uno de los más ricos de Katmandú, con una conversación interesantísima, y además, habla perfectamente español. Aqui se comen muchos cereales (esto ya lo había deducido yo después de visitar los mercados): la sopa que tomamos ayer se hace con 7 tipos distintos de judías, soja, ajo y jengibre (este es un ingrediente clave para preparar el pollo con curry). Además el arroz con curry se suele acompañar de unas lentejas chiquitinas.
Otro mundo fascinante es el de las especias: advierto que me llevo canela en rama. Estoy pensándome lo del cardamomo. En todo caso me tiro 10 minutines en la sección de condimentos cada vez que voy al súper.
Hoy toca visitar un colegio para niños ciegos, ante la posibilidad de becar a alguno de los niños que viven en el orfanato para que puedan estudiar allí. También tenía interés en conocer el taller ocupacional que gestiona la Nepali Girls Care Center (NGCC) y que da empleo a las niñas que se van haciendo mayores, y necesitan tener ingresos para, entre otras cosas, seguir viviendo de manera independiente.
Se va acercando el final del viaje, y tengo una sensación rara, como de nostalgia antes de haberme ido. Hoy se ha ido una parte del equipo: los estudiantes y Jose Luis y Aurora (Jose se va ahora para el proyecto de la India). Así que empieza pronto la despedida.

2 comentarios:

Barnikel dijo...

Supongo que tendrás pena por irte, pero aquí ya te echamos de menos, así que... una de cal y otra de arena. ;)

Mañana tengo las pruebas físicas, deséame suerte!

Maria Darriba dijo...

MUCHA MUCHA SUERTE!!!!!!!!
TE ENVÍO BUENAS ENERGÍAS, PORQUE TENGO LOS CHAKRAS A TOPE DE VIBRACIONES POSITIVAS!!!!