Esta mañana hemos visitado 3 pueblos del valle de Katmandú, en los que Mahen, el hombre que nos acoge en su casa, ejerce su labor como Trabajador Social.
Además de lo bonito de los lugares (he visto campos de arroz, y chimeneas gigantescas de hornos en las que cuecen los ladrillos y preparan el adobe,...) el planteamiento del proyecto es realmente admirable. Los fondos llegan siempre del extranjero (este es, a mi juicio, el mal endémico de este lugar: como ejemplo os diré que no existe un sólo embalse en todo el país, ya que no interesa a la inversión extranjera. Inversión por otro lado limitada por el partido maoísta. En fin) pero los gestiona el pueblo. Es un ejemplo claro de empoderamiento de la comunidad, a mi modo de ver. Se centra esencialmente en la recuperación de edificios históricamente emblemáticos y con arquitectura propia del país, a los que se da un uso decidido en consenso, y que es comunal: sala de reuniones, aula de aprendizaje,...
El otro punto decisivo es la búsqueda y el generar un ambiente que facilite el surgimiento de líderes locales. Mahen cree que, dado lo corrupto que está todo aquí (política y económicamente hablando), el modo de tratar de que las cosas cambien algún día, es tratando de que el liderazgo y la toma de decisiones emanen desde abajo, desde la autogestión del entorno cercano y la revalorización de lo propio.
Como curiosidad, una de las estrategias para limpiar una de las plazas del pueblo, fue la de colocar una estatua de Buda en medio de la fuente de entrada a la ciudad: de ese modo, por respeto a la imagen, nadie se atreve a dejar porquería por los alrededores.
Después de eso, visitamos Patan y vuelta a callejear por Thamel: el barrio comercial de Katmandú.
Y por hoy, y dado que aquí son ya las 11 y media de la noche,...buenas noches a todos y a todas.
Ah! He cantado la Rianxeira. Cosas que pasan...
Además de lo bonito de los lugares (he visto campos de arroz, y chimeneas gigantescas de hornos en las que cuecen los ladrillos y preparan el adobe,...) el planteamiento del proyecto es realmente admirable. Los fondos llegan siempre del extranjero (este es, a mi juicio, el mal endémico de este lugar: como ejemplo os diré que no existe un sólo embalse en todo el país, ya que no interesa a la inversión extranjera. Inversión por otro lado limitada por el partido maoísta. En fin) pero los gestiona el pueblo. Es un ejemplo claro de empoderamiento de la comunidad, a mi modo de ver. Se centra esencialmente en la recuperación de edificios históricamente emblemáticos y con arquitectura propia del país, a los que se da un uso decidido en consenso, y que es comunal: sala de reuniones, aula de aprendizaje,...
El otro punto decisivo es la búsqueda y el generar un ambiente que facilite el surgimiento de líderes locales. Mahen cree que, dado lo corrupto que está todo aquí (política y económicamente hablando), el modo de tratar de que las cosas cambien algún día, es tratando de que el liderazgo y la toma de decisiones emanen desde abajo, desde la autogestión del entorno cercano y la revalorización de lo propio.
Como curiosidad, una de las estrategias para limpiar una de las plazas del pueblo, fue la de colocar una estatua de Buda en medio de la fuente de entrada a la ciudad: de ese modo, por respeto a la imagen, nadie se atreve a dejar porquería por los alrededores.
Después de eso, visitamos Patan y vuelta a callejear por Thamel: el barrio comercial de Katmandú.
Y por hoy, y dado que aquí son ya las 11 y media de la noche,...buenas noches a todos y a todas.
Ah! He cantado la Rianxeira. Cosas que pasan...
1 comentario:
Así me gusta! Y desafinarías, no?... ;)
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